sábado 21 de noviembre de 2009

fiesta... fiesta...

Con el cuerpo cansado y el espíritu a tope, dimos por terminada la semana de reivindicación de los Derechos de los niños y niñas del Gallinero con unos fuegos artificiales de excepción -teniendo en cuenta los recursos económicos con los que se contaba =0€-.
La participación de personas ajenas al poblado ha superado con mucho el año pasado. Desde los payasos a los globos, la merienda y el paseo, la música y el pintarrajearse la cara... se vivió una tarde de alegría contagiosa. Los niños disfrutaron a tope y los adultos que les acompañábamos dimos por bien empleado los esfuerzos no siempre reconocidos por cercanos y lejanos a la hora de realizar las actividades programadas. Junto a los habituales y otros invitados, estuvieron toda la tarde presente -incluso decoraron muchas caras de pequeñas- diputados y diputadas del psoe e izquierda unida. Me alegró que fueran. Aunque al principió les notaba muy desubicados -tan trajeados y maquillados- sin embargo ahora pienso que está bien que compartan momentos de la vida de estos vecinos de quien sólo saben a través de los medios de comunicación, muchas veces "copiotas" de los atestados policiales. Espero -¿con tan poca esperanza?- que esa visita no se quede en desahogos rutilantes, sino que fuercen respuestas eficaces y reales rápidas. La justicia no puede seguir esperando por mucho más tiempo.
Si por la mañana habíamos acudido a la Junta Municipal de Vallecas Villa a entregar a su presidente unos presentes formados por las basuras recogidas el día anterior; por la tarde el encuentro, la fiesta y las relaciones personales fueron lo que nos hizo, a unos y otros, más iguales. Pretendiendo ir uniendo nuestros caminos para conseguir que esa injusticia con que les tratamos sea, lo más pronto posible, material de estudio para historiadores de épocas pasadas.
También vuelvo a refrescar esa capacidad de intercaión que tenemos los seres humanos en "la fiesta". Si tanto saber y tanto técnico, fueramos capaces de jugar y bailar más con quienes pretendemos estar y trabajar, seguro que los resultyados de tanto sesudos programas de intervención serían más eficaces, reales y posibles.
Como decía esta mañana a algunos amigos, ayer tuve la sensación de que en la vida hay experiencias difíciles de contar. Al menos para quienes no tenemos mucha gracia poética. Os dejo estos retazos para que os animéis a participar en otras semanas de reivindicación de los derechos de ...

viernes 20 de noviembre de 2009

Limpieza... de los Derechos de los Niños



Con una participación infantil muy grande, ayer tarde realizamos -simbólicamente- la recogida de basuras en el Gallinero, de la Cañada Real, en Madrid.
Como todo lo que acontece en ese rinconcito madrileño olvidado por quien anda sobre moquetas, fue una fiesta para todos, especialmente para los más pequeños que viven toda novedad con una ilusión realmente acongojante. Y en esta ocasión el motivo era recoger basuras para entregar, esta mañana, al representante del Alcade de Madrid en Vallecas Villa.
Siempre hay razones para "echar mierda" sobre los pobres: que si no están integrados, que no se preocupan, que no valoran ciertos hábitos... Sin embargo, a quienes así piensan y viven, les invitaría a estar no mas de 24h. para sentir en sus propias carnes las imposibilidades de vivir dignamente cuando los recursos estructurales de esta dignidad son tan escasitos: sin letrinas, sin agua corriente, sin recogida de basuras, sin papeleras...
Esta ciudad (¿icono vergonzante de nuestra sociedad?) no descansa en hacernos creer que en otoño ya no caen las hojas del árbol al suelo: están continuamente recogiéndolas. Pero no así en estos rincones de inmundicia que consiente, toleran y criminalizan.
Ayer mismo la señora Aguirre, presidenta de esta Comunidad Autónoma, se vanagloriaba de sus seis años de gobierno recordando su preocupación por los "sectores sociales más humildes"... será cínica!¡. El Defensor del Menor vuelve a los medios al comparecer en la Asamblea y recordar lo que ya dijo públicamente hace más de un año... tendrá amnesia? El Alcalde está tan preocupado en llenar el centro de bombillas y luminotecnia navideña que se le olvida el origen de dicha tradición... porqué no visita el pesebre???
En fin, que hoy nos atosigaran instituciones, políticos, oeneges, iglesias, empresarios... todos recordando a los niños pobres del tercer mundo -los hay a millones- esos que no nos incordian, ni afean nuestras escuelas, ni huelen a suciedad... esos sí, los lejanos que dejan inerte nuestro bienestar y nuestra conciencia... !!!si es que queda¡¡¡

miércoles 18 de noviembre de 2009

¿dónde para el autobús de pedir...?

Con esta lapidaria frase dábamos por terminado, ayer martes, la segunda jornada de reivindicación de los Derechos del niño en el Gallinero. Después de construir una marquesina "segura" para que los pequeños esperen el autobús fuera de la orilla de la vía de servicio de la A-3, donde las velocidades de turismos y camiones de gran tonelaje hacen que -hasta uno mismo- con sus muchos kilos sienta volar la estabilidad sobre el suelo, se tapó la actual marquesina existente por insegura y peligrosa.
Una vez más pudimos comprobar cómo, cualquier circunstancia que altere la vida en este poblado, es percibida y disfrutada, especialmente por los más pequeños, como una auténtica fiesta. Así los más pequeños colaboraron en la descarga del material, se encargaron de avisar a los vehículos que entran a toda velocidad a la calle del poblado, corrieron, jugaron y hasta se preocupaban, unos de otros, de estar al tanto de los más bebes que correteaban sin límites por toda la plazoleta donde se construía la nueva marquesina.
Cuando ya estaba la nueva marquesina construida en lugar seguro dentro de la plaza, uno de los pequeños preguntó: ¿y ahora dónde va a parar el autobús de pedir...?. Todos tenemos nuestros referentes. Sin duda, coger el autobús, tiene una especial significación en las posibilidades de subsistencia de estos "manojos de pulsiones" que les llama el maestro.

martes 17 de noviembre de 2009

Derechos de niñas y niños en El Gallinero

Desde ayer lunes comenzamos las jornadas de "visibilización" de las condiciones en que viven los niños y niñas del Gallinero, en Cañada Real, a 14 kilómetros del centro capitalino.
Pastron7, grafitero, decoró la pared central con el lema "veo veo... qué ves", todo un canto a la complicidad con estos pequeños y a la denuncia de tanto "ilustre visitante" que pasaron, lloraron y se olvidaron...

jueves 12 de noviembre de 2009

Con Leonardo Boff en San Carlos Borromeo

Una de las claves fundamentales que nos hermanan y vinculan con Leonardo Boff es el compromiso con el mundo de la exclusión social. Como San Francisco, Leonardo no defiende hacer cosas para pobres. Ni siquiera una teología para excluidos. Lo que nos invita es a vivir con los pobres. Franciscanamente hablando, se trata simplemente de ser pobres. De aplicar aquello del Poverello de Asis: "El evangelio sin glosa", sin comentario ni añadidura. Correr la suerte de los chavales enganchados, de las madres “ahuerfanadas” por la muerte de sus hijos, de los inmigrantes maltratados, expoliados y expulsados, de las parejas rotas que vuelven a encontrar amor, de los menores presos de un mundo loco y desquiciante. Leonardo nos has dicho en tus múltiples escritos que la teología de la liberación no es un dogma teórico acabado. Al contrario. Propones que la teología de la liberación está inconclusa y colabore en liberar a tantas víctimas de un Mundo que apresa, arrincona y mata a quienes no sirven a sus intereses. Tu teología es “aliento para la vida” porque nos urge a dar respuestas a quienes este mundo ofrece poca esperanza de dignidad. Recrear continuamente la teología, ese esfuerzo que llevas años construyendo, significa para nosotros poner palabra al compromiso con aquellos vecinos que siguen sufriendo la crisis, la precariedad y el desamparo. Tu teología pone muchas palabras y razonamientos a lo que, desde lugares y espacios culturales distintos y geográficamente distantes, vamos descubriendo en nuestro compromiso creyente con las víctimas de este primer mundo en que vivimos. Hemos descubierto, y tú le pusiste letra, cómo lo pequeño, lo humanamente significativo, aquello que provoca vida es sacramento de dios Padre-Madre. Nos dijeron hace años que este espacio donde nos encontramos esta tarde se había “desacralizado” al celebrar en él una fiesta de carnaval. Sin embargo descubrimos cómo lo auténticamente sagrado es aquella vida que se nos ofrece para su cuidado, acogida y achuchón. Estimado hermano mayor Leonardo, nos conmueve que sigas sintiéndote Iglesia. De ese sentido de vivir y sentir la Iglesia del Evangelio también queremos participar nosotros. De esa Iglesia pobre entre los pobres, Iglesia del no poder que es capaz de revolucionar la conciencia humana por su apuesta valiente y decidida junto a aquellos machacados de nuestro mundo. Iglesia abierta a los hombres y mujeres de hoy que, con sus anhelos, desvelos y búsquedas siguen abriéndonos al mundo del progreso y la globalización. Esa es la Iglesia en que creemos, con la que soñamos como ante sala de una realidad mejorable: una Iglesia de acogida más que de la condena, una iglesia de auxilio más que del rechazo, una iglesia cobijo para pobres más que museo de tronos, coronas y puntillas.Esta tarde nos hemos juntados gentes venidas de distintos lugares de todo el estado. Rincones lejanos geográficamente pero muy “aprojimados” por la urgencia de transmitir buenas noticias de parte de Dios a quienes habitualmente las reciben malas de parte de los seres humanos, esto es de la injusticia y el sufrimiento.
Compartir la suerte de los excluidos del sistema nos ha hecho encontrarnos, no para dar lecciones de nada, sino para descubrir y paladear –más y mejor- esa invitación a que el salmo de la liturgia de hoy nos convoca: “Proteged al desvalido y al huérfano, / haced justicia al humilde y al necesitado, / defended al pobre y al indigente, / sacándolos de las manos del culpable." (Sal. 81, 3-4)

lunes 2 de noviembre de 2009

Obispos que nos confirman la fe

Comentaba la otra noche, que hay sorpresas sorprendentes, valga la redundancia.
Ayer, en la celebración en San Carlos, tuvimos la grata presencia de Juan Godayol, Obispo que fue en Perú de donde, después de dos años de "engaños" se quedó aparcado en la cuneta sin su obispado. Por motivos "médicos" deciden -siempre deciden por el bien del otro...- desalojarle de su diócesis de Ayaviri. Él entonces decide volverse a su tierra, Cataluña, después de 46 años de misionero y más de 15 de Obispo.
En la celebración, que causó gran expectación y mucha aceptación, nos habló de su experiencia. En ella, sobre todo insistió, hay dos miradas irreemplazables: el Pobre y el Evangelio. Lo demás, nos reiteró, es accesorio. Y, dijo, lo accesorio puede ayudar o por el contrario despistarnos de lo fundamental: los pobres y el reino de Dios.
Creo que sentimos todos una grata recompensa al tener entre nosotros un Obispo -como aquel Alberto que Enrique nos recuerda de vez en cuando- que alentó, confirmó y compartió su fe con la nuestra. Maridaje estupendo que nos anima y fortalece.
También nos confesó su relación con la Iglesia "administrativa" como la denomina, diciendo que esta es como la casa vieja cuyo techo se viene abajo y no compensa gastar fuerzas en su reconstrucción. Es mejor dejarlo caer y poner manos a la obra para reconstruirlo. Además nos contó cómo "bendice" (decir bien de alguien) a personas divorciadas vueltas a casar, parejas homosexuales o mujeres que tuvieron que abortar. En fin un hombre bueno, sencillo, profundo y con mucho Evangelio a la espalda.
Que diferencia esta actitud con otras, episcopales y no. Me cuentan el otro día unos trabajadores de Caritas Madrid, que en una reunión de curas "sensibilizados" con la caridad, donde estaba presente un vicario de la zona (para los legos, estos son los curas que representan a Rouco en distintos barrios), un cura dice que en su barrio "no existen pobres", otro espeta que con los gitanos nada puede lograrse porque tienen un gen que lo imposibilita, y otro regaña a los trabajadores de caritas por el programa que estos presentan de los "sin techo" afirmando, sin pudor alguno, que quien está en la calle es porque quiere.
Este atraganto de barbaridades nunca es reprimido públicamente por la autoridad eclesiástica (tampoco muchos curas se les echaron encima) desdiciéndolos o apartándolos "por su estado de salud" (¿mental?) de la parroquia o barrio encomendado.
Es evidente la necesidad que tenemos de volver a lo esencial. Como decía otro obispo cristiano, Pedro Casaldáliga, sólo con el Evangelio.
Por eso me anima, además de encuentros en torno a la mesa como el de ayer domingo en San Carlos, esa decisión honesta y loable del amigo Antonio, cura gallego, que también trasladado de su parroquia -en este caso dijo el Obispo por el bien de la diócesis- sigue en sus pueblines de la galicia profunda llevando Buenas Noticias de parte del Dios de Jesús a las gentes sencillas del campo, que seguro le entenderán. Espero que desobedezca a Monseñor cuando le advirtió que cuidase la liturgia y la dogmática, poniendo especial esmero en las homilías.
Lo dicho, como nos animaba ayer Juan el Obispo, dimisionado, es preciso y urgente quitar tanta telaraña en esta iglesia rancia y envejecida.

viernes 30 de octubre de 2009

Los cinco

Hay tardes que la sorpresa visita nuestras vidas y, en la de hoy, nuestra parroquia. Nos habían pedido la sala grande para tener una reunión sobre actividades de personas cubana. Al menos eso entendí yo. Al ser un espacio abierto, se les acogió, se renieron y vino, para mi, la sorpresa.
Resulta que las participanetes eran Adriana y Olga, ciudadanas cubanas que tienen a sus maridos presos en Estados Unidos hace más de 10 años.
Estos cinco jóvenes cubanos, alguno de ellos afincado en Estados Unidos, cometieron el supuesto "delito" de infliltrarse en las mafias cubanoamericanas con el fin de destapar previsibles ataques terroristas contra Cuba y sus ciudadanos. Nos cuentan que el proceso judicial seguido contra ellos estuvo plagado de irregularidasdes, y así lo confirma la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en su conclusión 19/2005, que llega a declarar este asunto como franca violación de distintos Derechos Humanos. La Fiscalía americana les acusa de espiar contra intereses americanos y poner en juego la seguridad de los ciudadanos americanos.
Desde 1988 llevan presos en condiciones tremendamente crueles, con torturas y dispersiones inimaginables. Esta lamentable vulneración del Derecho penitenciario internacional es reiteradamente callada por los medios de comunicación.
A las familias se les imponen continuas trabas en los "visados" con el fin de entropecer las visityas y crear, más si cabe, una situación de indefensión y soledad que acabe haciéndoles confesar delitos que ellos no han cometido.
El relato de estas dos muejeres: Olga y Adriana es aterrador cuando cuentan que llevan más de cinco años sin ver a sus maridos gracias a la continua negación de visados con escusas inverosímiles y falsas. Escucharlas, asistir al relato estremecedor de lo sufrido en estos 11 años y a la vez escuchar cómo la dignidad de su lucha y la solidaridad encontrada es lo que las permite sobrevivir a esta tortura es una verdadera lección de humanidad y revolución. Cuentan que sus maridos: Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, en la carta que escribieron -estando presos en distinas cárceles americanas- advertían que mientras haya una sola persona "en libertad" solidaria con su causa, su lucha sigue estando viva.
Es evidente que esta situación es un atropello a los "valores universales de la paz, la democracia y la solidaridad" que denuncia la Iglesia de Base de Madrid.